Quiero escribir sobre mí, si me lo publicáis os lo agradezco. Seré breve, porque soy una más, casada española infiel y quiero decir lo bonito que es recibir cartas por primavera como dice. Ese ensoñamiento bucólico de quién fuera que escribió ese artículo anterior, de unos días en derredor. Es muy idealista eso, todo lo que pone y relata, pero la realidad es dura como una rata. Yo nunca he recibido cartas de mi secreto admirador, ni ramitos, bueno sí al principio de estar casados y enamorados. Porque ahora la historia es otra completamente.
Ya hace años que no dormimos juntos a pesar de que todavía no me he divorciado. Y sí, mi marido tiene un poco o mucho de mal genio, tierno nunca lo fue y hasta ahora continúa sin serlo, tierno. Y desde hace años esa indiferencia es lo que ha hecho que hoy día después de más de 25 años de casados, ni nos miremos a la cara, ni nos aguantemos el uno al otro. Tan penoso como cierto. La culpa es mía por no haberme divorciado a tiempo.
Pero bueno, dicen que nunca es tarde si la picha es buena, por eso, la ilusión me la dan otros hombres cuando alguna vez, no muchas, quedo a escondidas y me hacen travesuras.
Ligues por internet de casada española infiel
Ahora que me quitado el velo que me impedía verlo entero, puedo quedar con quien quiera, porque él no sabe nada Y esa es la verdad, mi marido no tiene ni idea de cuando le soy infiel con otros, que quedo fuera de casa. Él sí sabe que no nos hablamos y que todo se ha acabado. Lo que ignora es mi alegre vida con chicos fuertes como toros que desean quedar con maduras españolas de verdad. De ver cosas nuevas que antes yo no había visto. Siempre con mi marido y esa sexualidad reprimida acotada a su pobre y ridícula minga. Opilila infantil o como se le diga.
Ahora estoy saciando mi curiosidad porque soy muy curiosa y me gusta ver otros miembros y penes más grandes. Llamémosle debilidad. Esa es la pura realidad, porque siempre me ha tocado, será la desgracia, las más pequeñas hasta la saciedad. Dicen que las mujeres no reparamos en eso? Os puedo asegurar que parte de mi liberación sexual es mi amplia curiosidad. Y no es precisamente por la historia universal. Así que aquí dejo mi testimonio de casada española infiel harta de él y de sus cuernos bien puestos que cada semana le crecen con más alegría.
Ya lo dicen que los cuernos son como los dientes, que duelen un poquito al salir, pero una vez fuera…. gustan a cualquiera.


