Casada enamorada se pregunta atormentada

Casada atormentada se pregunta enamorada quien le escribía versos por primavera. Porque lleva más de tres años recibiendo cartas de un extraño. Su vida de casada es aburrida y sin chispa por eso se puso en contacto con un sitio web. De esos de líneas eróticas para maduras como ella. Y vaya si lo aprovechó, porque cada día que su marido se va a trabajar, ella se pone a guarrear. Con otros al teléfono erótico más caliente de España y él no sabe nada.

Además tiene el aliciente que recibe unas cartas más enamoradas que calientes. Son misivas como las de antes, de tinta y en papel, como cuando no había internet. De esas con los bordes azul y rojo como si la enviara un caballero. Un Alonso Quijano inexperto falto de aventuras y desparpajo. Palabras entregadas sin correspondencia. Botella lanzada mar adentro. Y alguien le dice lo mucho que la ama y sueña con ella. Porque es su amante y su amor secreto y se lo dice de esa forma… en silencio. Resulta que ella no le cuenta nada a su esposo, de estas cartas azulgranas.

La ilusión de una casada enamorada española

De esta manera ya no tiene que buscar hombres fuera de casa, cosa que pensó en más una ocasión. Porque ella recibe estos versos que le alegran los días. Y ese ramito de violetas cada 9 de noviembre que la ponen bien ardiente. Lo recibe anónimo y sin tarjeta y una flor de este ramito, la pone entre las tetas. En secreto bajo el sujetador grande que cubre sus endurecidas ubres. Y lo mejor de todo, ella no sabe que es su esposo, quien le escribe estas cartas de reojo. Y él lo sabe todo.

Esos versos con solera junto flores de primavera. Porque su marido es su amante y amor secreto.

Es tan loco que ella no se lo ha dicho a nadie, lo sufre y disfruta con cierta amargura. Porque lo lleva tan hondo que le duele ahondar en su trasfondo. A veces alegre y feliz desde la penumbra no tiene con quién compartir esta locura. Esta madura española como ninguna, cuarentona, juvenil y graciosa desde la cuna. A él le mira de reojo cada vez que viene del trabajo, pero no le dice nada y luego se calla. Y él lo sabe todo.

Y a pesar de todo, era feliz en su matrimonio aunque su marido era el mismo demonio.

Madura española era feliz en su matrimonio
casada enamorada española

Deja un comentario